Comprar en Marruecos
«el arte del regateo»
Comprar en Marruecos es toda una experiencia. No esperes etiquetas con precios cerrados, no hay precios fijos… aquí todo se negocia. Y eso, para los que no estamos acostumbrados, puede ser un lío al principio. Pero tranquilo, que con un par de truquillos la cosa se vuelve hasta divertida.
Cuánto cuesta esto?
Pues….. depende
En Marruecos no hay un “precio real”. Así que, comprar en Marruecos no es fácil. El coste de algo cambia según mil factores. La capacidad económica del turista es esencial, y os aseguro que los marroquís son excelentes “psicólogos” para estos temas, en cuanto te ven ya saben de dónde eres y de que de nivel adquisitivo dispones.
Básicamente, allí funciona una máxima: “el producto vale lo que tú estés dispuesto a pagar por él”.
Trucos básicos para no pagar el triple
- Dos carteras mejor que una 👉 Lleva una con lo justo (unos pocos dírhams) y otra más “escondida” con el resto. Si enseñas una cartera llena de billetes, olvídate de que el precio baje.
- La ubicación manda 👉 No es lo mismo comprar en plena plaza Jemaa el-Fna en Marrakech que perderse por un callejón escondido. Igual que en cualquier ciudad: un café en la Rambla de Barcelona no cuesta lo mismo que en un barrio cualquiera.
- Cuidado con los “amigos espontáneos” 👉 Esos que de repente aparecen para “ayudarte” a encontrar una tienda… Spoiler: luego querrán propina o llevarte al negocio de un primo. Lo mejor: un “gracias, pero no” amable, pero firme, o si aceptas, pacta antes (2-4 € máximo). Nuestros guías locales son de total confianza y solo os llevaran a tiendas si vosotros se lo pedís.
El arte del regateo
Aquí está la salsa de las compras marroquís. Ellos lo viven como un juego (y créeme, lo dominan de sobra). Para nosotros puede ser frustrante, pero si te lo tomas con humor, es hasta divertido.
Con la habilidad suficiente podemos ser capaces de adquirir el producto a un precio muchísimo más bajo…
Pero no todo se regatea en Marruecos, si vais a comprar comida, bebida, medicamentos… no se regatea, el precio es el que es!!!!
Esto funciona así… más o menos
Ellos te darán un precio inicial, que ni de lejos es el precio que vamos a pagar, y aquí comienza la negociación… cuando les dais un precio más bajo, seguro que el comerciante se hará el ofendido y estará terriblemente indignado, te dirá que “me quitas el pan de mi familia”, pues bien… nada más lejos de la realidad, jajaja, son grandes comerciantes y también grandes teatreros !!
Dicho esto, os recomiendo que no mostréis mucho interés por el producto que queréis, preguntad primero por otras cosas que no vais a comprar, hacedlo sin prisas, si notan que tienes prisa no bajaran el precio. Saber el precio real, como ya he dicho al principio, es imposible, lo mejor es tener pensado el precio que queréis pagar por el producto. Normalmente el precio a pagar es la mitad o un poco menos de lo que os dicen… y aquí empieza el juego !
Un ejemplo…
- Vendedor: “600 dírhams por este collar”.
- Tú: “Uf, te doy 200”.
- Vendedor (ofendidísimo): “¡Imposible! ¡500 y es tuyo!”.
- Tú: “250”.
- Él: “320”.
- Tú: “Mira, 300 y cerramos”.
Y ¡pum! Collar en tu bolsa, por mas o menos, lo que querías pagar.
La clave … tomarselo como un juego y disfrutar
Al final, regatear en Marruecos no es pelear por un precio, es vivir parte de su cultura. Ya que no pretenden engañarte, solo es una forma diferente de comerciar. Tómatelo como un juego, con paciencia y buen humor, y verás cómo sales del zoco con historias que contar y souvenirs a buen precio.
Jugamos?
